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Estrategia para tu empresa automotriz

Estrategia para tu empresa automotriz

Por Gustavo Huicochea Hernández. Reevo.

La estrategia de nuestra empresa es el mapa que nos indica en dónde estamos y cómo llegar a donde queremos ir. Como en cualquier viaje, debemos saber el destino, tipo de vehículo que usaremos, en qué condiciones se encuentra, rutas y condiciones del camino para poder llegar, en caso contrario, podemos terminar perdidos en algún lugar. ¿Lo habías pensado así?

Establecer el rumbo de una empresa es una de las tareas más retadoras que existen dentro de un negocio, debido a que es necesario definir la identidad de la empresa, la filosofía que sigue, lo que quiere alcanzar y hacer un análisis detallado de lo que tenemos que hacer para lograrlo. Si bien no es tarea sencilla, dedicar tiempo al desarrollo de la estrategia hará que la ejecución presente menor cantidad de contratiempos y tenga mayor probabilidad de éxito.

El primer paso para hacer una estrategia es definir ¿qué tipo de empresa somos? y ¿en qué condiciones nos encontramos? En nuestra analogía del viaje sería como preguntarnos si vamos ¿caminando, en transporte público o en auto particular? ¿qué tipo de vehículo es? ¿usa diésel, gas o gasolina? Esto lo podemos definir a través de la misión, política, valores, tipo de clientes, productos y servicios de nuestra empresa.

Por otro lado, debemos saber en qué condiciones estamos. Y esta es la parte más retadora de todas, ya que requerimos información real y al momento acerca de la empresa y su entorno. Hasta el momento sabemos qué tipo de empresa tenemos (en qué auto vamos), pero no sabemos en qué condiciones se encuentra o con qué recursos contamos, ¿cuánto combustible tiene? ¿cuál es su rendimiento? ¿requiere mantenimiento? ¿le falla algo? ¿cuánto dinero tenemos para repararlo o para gasolina? Algunas herramientas que nos ayudarán son un análisis FODA (nos ayuda a identificar fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas del negocio), Matriz BCG (nos ayuda a clasificar nuestros productos y servicios para identificar como aportan al negocio) y Análisis de Pareto (nos ayuda a identificar cuáles productos y servicios son los que más se venden).

En segundo lugar, debemos definir ¿a dónde vamos? y ¿cuándo queremos estar ahí? Imaginemos que pedimos un transporte, llega el chofer y nos pregunta a dónde vamos ¿qué pasa si no sabemos a dónde ir? (imaginen la cara del chofer y del personal de la empresa). ¿Y si solo respondiéramos “a la ciudad de México”? Probablemente esta información nos sirva si estamos a una distancia considerable (en Guadalajara), sin embargo, conforme nos vamos acercando debemos definir a qué lugar en específico, para saber qué ruta es la que debemos tomar. En este caso, la visión (¿dónde queremos estar? ¿en cuánto tiempo?) es la que nos ayudará a saberlo, y entre más específica sea, podremos saber con mayor certeza qué camino tomar e informar al equipo de trabajo para que entiendan a dónde vamos y aporten para llegar ahí.

Posterior a esto, requerimos saber las condiciones generales del viaje. ¿Hay carreteras nuevas en construcción? ¿casetas de cobro? ¿gasolineras en el camino? Un análisis PESTEL (Político, económico, social, tecnológico, ecológico y legal) es aquél que nos informará de situaciones que no cambiarán en un corto plazo.

Ahora sí, contando con toda esta información podemos hacer una estrategia en la cual debemos elegir si haremos mantenimiento al vehículo antes de salir, cuántas veces nos detendremos, en qué tramos podemos pagar autopista, entre otras consideraciones que involucran priorizar proyectos, asignar presupuestos, calendarizar tiempos y objetivos SMART (específico, medible, alcanzable, realista y conforme a un tiempo definido), lo cual, podemos hacer a través de un BSC (balanced scorecard) y un diagrama de Gantt.

Como en todo viaje, la ejecución de una estrategia no ocurre sin contratiempos. Como la empresa es un organismo vivo en un entorno económico cambiante, requiere alimentarse de la información que la empresa genere y actualizarse al menos una vez al año. Debemos estar atentos a las condiciones del vehículo como la velocidad, la temperatura del motor, la cantidad de combustible en el tanque, así como a las condiciones del camino como las zonas en reparación y los choques en la carretera para poder ajustar la ruta conforme con esta información. Para esto nos servirán las métricas e indicadores de desempeño (KPI´s) además de mantenernos informados de lo que acontece en el medio para ajustar la ruta.

Desarrollar una estrategia nos ayudará a dirigir nuestra empresa de manera clara para que todos sepamos dónde concentrar nuestros esfuerzos. De lo contrario, si no tenemos claro qué queremos lograr y cómo, gastaremos tiempo y dinero en proyectos que no estén alineados a ningún objetivo. En el mejor de los casos, estaremos en el mismo lugar o cerca de donde creemos que queremos estar. En el peor, quedaremos fuera del mercado.

Estrategia automotriz

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En Reevo contamos con experiencia en el desarrollo de estrategias para empresas automotrices que ponemos a su disposición dentro de nuestra consultoría. Contáctenos.

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Los talleres que generan valor no compiten por precio

Uno de los temas de discusión recurrentes en los grupos de talleres de servicio automotriz es la competencia de precios y como esta afecta a los talleres que requieren mayores ingresos para mantener su rentabilidad.

Si bien lidiar con esta competencia puede ser algo que ponga en riesgo nuestro negocio, la visión debe de ir más allá para poder competir con estrategias donde el precio se vuelva menos relevante.

Competitividad y estrategias

Existen 3 estrategias de mercado que fueron definidas por Michael Porter: Liderazgo en costes, diferenciación o enfoque. Entender estas estrategias nos hará ver que oportunidades reales existen y como la competencia por precio no lo es todo.

Liderazgo en costes

Es la más común de todas y se utiliza cuando los productos o servicios no tienen un diferencial frente a la competencia debido a que el precio es lo único que queda a la vista del cliente. Aquí la empresa debe tener la capacidad de reducir costos en todos los eslabones de su cadena de valor, de tal manera que la disminución de gastos resulte en un mejor precio para el consumidor y en consecuencia en una mayor participación de mercado.

La eficacia de esta estrategia radica en el volumen de productos o servicios suministrados, ya que al bajar costos se tiene un menor margen de ganancia, pero se compensa con el volumen.

Diferenciación

La empresa debe generar productos o servicios que sean percibidos como de valor por los consumidores, quienes están en disposición de pagar más por tenerlos. Aquí interviene lo que es la calidad, presencia y servicio del taller. Si un taller no sabe explicar las diferencias entre un producto y otro, si no hace recomendaciones, si no da garantía por escrito, no da un valor agregado, si no quiere tomarse la molestia de explicar al cliente lo que se le va a hacer a su vehículo entra en el mercado de competencia por precio. Por otro lado, no todos los clientes están dispuestos o están en la posibilidad económica para ser atendidos en esta estrategia.

Enfoque o concentración

La empresa se concentra en satisfacer segmentos bien definidos, de población, de productos o servicio. Ejemplos de esta estrategia son los talleres que atienden marcas específicas, sistemas o especialidades. En este caso, la competencia es menor debido a que el segmento es especializado o muy específico. El reto en esta estrategia es generar un flujo de trabajo enfocado en el segmento lo que requiere una estrategia de mercadotecnia bien definida.

En un mundo ideal

Decir que un taller puede trabajar únicamente con una de estas estrategias sería demasiado ideal, sin embargo, un enfoque correcto y balance adecuado entre las 3 puede dar buenos resultados y hacer llegar al negocio a una posición donde pueda mantenerse competitivo en el mercado frente a amenazas de la competencia. Incluso, una estrategia puede soportar a otra cuando exista una amenaza específica.

¿Cómo definir la estrategia?

Cuando se elabora una estrategia se define el tipo de clientes a los cuales está dirigido el producto o servicio. ¿Quiénes son tus clientes? ¿Quiénes realmente pagan lo que uno ofrece? ¿Cualquiera que llega al taller?

Debe de haber un perfil, enfocarse en ese perfil y darle lo que requiere, si los clientes requieren reparaciones baratas o son clientes hágalo usted mismo es un mercado diferente. Si requiere reparaciones de calidad, que den un vehículo confiable y que requieran garantías por escrito, es otro mercado.

¿Cómo generar valor?

Generar valor al servicio dependerá del cliente para el cual se esté trabajando. Por esta razón, es necesario conocerlo. Lo que para un cliente puede ser de valor, para otros puede ser irrelevante. ¿Les interesa el pago con tarjeta, repuestos originales, la imagen del taller, servicio a domicilio, garantía por escrito? ¿O solo el precio y que el coche funcione el suficiente tiempo para que se venta en un lote de autos? (Talleres que trabajan de la mano con lotes de reventa).

Hacerle ver al cliente el valor de nuestros servicios, porqué le convienen y qué gana al hacerlo de la mejor manera es como nos diferenciamos de la competencia y mantendrá a nuestro taller en un nivel diferente si lo hacemos bien, esto es persuasión y marketing. En caso contrario, deberemos competir por precio, donde seguramente siempre habrá alguien que cobre más barato.

En Reevo, establecemos estrategias que identifican las áreas de oportunidad del taller, así como el diferencial que podemos establecer para diferenciarnos de la competencia. ¡Contáctenos!.

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Diversificación del taller

Por Gustavo Huicochea Hernández. Reevo.

En las empresas de servicio automotriz estamos continuamente buscando nuevas formas de satisfacer las necesidades de los clientes, y una de ellas es encontrar todas las soluciones que requieren en un mismo lugar.

Si bien, es común que cuando el negocio empieza, se tercericen trabajos para los cuales no estamos capacitados o no contamos con el equipo adecuado, esto hace que se pierda el control sobre el servicio y se deje de ganar dinero. Conforme avanzamos se presenta la oportunidad de diversificar el negocio, pero ¿realmente es una buena idea? Veamos que debemos considerar.

Diversificar los servicios no es tomar reparaciones conforme vayan llegando, comprar equipo y herramienta para darles solución y agregarlos a los servicios ofrecidos una vez que se ha realizado uno.

La diversificación debe ser un proceso de crecimiento planeado, basado en las necesidades del cliente, competencias del personal, equipo y herramienta del taller, así como las instalaciones.

Lo primero que hay que conocer son los números. Conocer la capacidad de tu taller (instalada y operativa), permitirá saber si el negocio puede tener más servicios o esta nueva variedad solo se convertirá en un cuello de botella que perjudicará al negocio. Algunas preguntas que podrías plantear son:

  • ¿Mi negocio está generando lo que debe con los recursos actuales?
  • ¿Cuántos clientes recibo que solicitan los servicios que estoy pensando ofrecer?
  • ¿Cuánto se requiere de inversión y en cuánto tiempo lo recuperaré?

En segundo lugar, debemos conocer el mercado en el cual nos desenvolvemos y validar la necesidad de los clientes. En ocasiones, nos apresuramos al apostar por nuevos servicios basados en suposiciones, sin identificar las necesidades reales de los clientes. Algunas preguntas que podrías plantear son:

  • ¿Qué servicios requieren los clientes actuales?
  • ¿Cuáles están en sus posibilidades y estarían dispuestos a pagar?
  • ¿Ya cubren esta necesidad con alguien más?
  • ¿Estarían dispuestos a cambiar si nosotros lo ofreciéramos?
  • ¿La calidad y precio que ofreceríamos es la que se ajusta a sus necesidades?

Por último, una mirada hacia adentro nos dará la información necesaria para tomar una decisión acertada. Algunas preguntas que podrías plantear son:

  • ¿Qué equipo y herramientas se requieren?
  • ¿Cuáles de esas herramientas ya están en el taller?
  • ¿El personal está capacitado para hacer estas tareas?
  • ¿Debo desarrollar al personal antes de invertir?
  • ¿Puedo cubrir un nuevo puesto para atender el nuevo servicio?

Una empresa de servicio automotriz puede brindar tantos productos y servicios como requiera el dueño del vehículo, al final, esté buscará resolverlas en el mismo negocio o con otro. Sin embargo, debemos analizar si realmente es un negocio rentable, ya que podemos satisfacer las necesidades de un mercado muy pequeño a un alto costo.

En Reevo generamos información de su negocio y desarrollamos estrategias que nos permitirán diversificarlo de manera sostenible. Contáctenos.

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Adaptarse o morir

Muchos hemos visto en redes sociales la historia del portero del prostíbulo que es una historia basada en un caso real que tiene algunas lecciones que me permito analizar.

Resumiendo la historia, un hombre que era portero es sacado de su zona de confort, identifica que tiene cierta habilidad y en base eso desarrolla la visión para empezar un negocio. De igual manera identifica una necesidad en el entorno en el que vive y desarrolla alternativas “Pivotea” para generar más ganancias.

Esta historia pudo convertirse en una con un final más común de no haber sido por la visión del hombre que al estar en una situación complicada pudo ver en sí mismo la capacidad de hacer algo. En la historia podemos ver que no tiene que ser lo más sofisticado o innovador, ya que cualquier negocio sale de algo que otras personas no saben hacer, no pueden hacer o no quieren hacer. Este principio básico de negocios le brindó a este hombre un sin número de posibilidades cuando al parecer no tenía muchas.

Cualquier negocio sale de algo que otras personas no saben hacer, no pueden hacer o no quieren hacer

Si bien el personaje de la historia es sacado de su zona de confort por circunstancias externas, cada uno de nosotros puede tomar esta decisión, la cual es el inicio de todo cambio y puede hacer que nuestro negocio se adapte a las nuevas circunstancias que no se detienen.

Adaptarse o morir

En muchas ocasiones el dueño del taller está conforme con cómo funciona el negocio sin buscar una mejora continua hasta que el entorno se lo exige. Para este entonces, la inversión que se requiere para sacar el negocio adelante es mucho más grande que si se hubiera hecho de manera continua.

Por otro lado, el considerar que tenemos que hacer grandes inversiones para mejorar nuestro negocio es una idea errónea que inicialmente se tiene en los talleres con los cuales colaboramos, sin embargo, nuestro trabajo es analizar el estado actual y qué podemos hacer con ello, de ahí partimos. Todo negocio tiene sus limitantes, nuestro trabajo es identificar las oportunidades, centrar el negocio en sus fortalezas y hacerlo mejorar hasta que genere lo suficiente para capacitarte en otras ramas si así le conviene al negocio.

Salir de nuestra zona de confort y tomar la decisión de adaptarnos al entorno, sea cual sea, es una garantía de sobrevivencia.

  • Identifica tus fortalezas
  • Identifica con qué recursos cuentas
  • Usa lo que tienes
  • Elabora un plan
  • Comprométete a ejecutarlo
  • Mejora continuamente

Espero que esta historia les deje algo y el análisis los ayude a ver las oportunidades que pueden tomar en este momento. En Reevo podemos ayudarte a elaborar una estrategia que te ayude a adaptarte a los nuevos retos. Contáctanos.

Les dejo la historia completa:


Había un hombre que trabajaba de portero de un prostíbulo. En esa época era el trabajo peor pagado de todo el pueblo. Este hombre trabajaba día y noche largas horas para poder alimentarse. Estuvo casi 20 años en ese mismo lugar, hasta que un día cambiaron de jefe. El nuevo dueño, que poseía nuevas ambiciones, le propuso al portero que anotara en un papel cada día el número de personas que entraban, la edad de cada uno y las posibles quejas o sugerencias que tuvieran, siempre con el fin de mejorar. El portero, al recibir esta nueva tarea, le respondió:

– Señor, yo estaría encantado de poder hacerlo, pero yo soy analfabeto y no sé leer ni escribir.

A lo que el responsable del negocio, le respondió sin miramientos:

– Lo siento mucho, pero estás despedido. No nos podemos permitir tener a alguien que no sepa leer ni escribir, requerimos de mejoras y, como comprenderás, esto no lo podemos permitir. Lo sentimos mucho, que tengas suerte. – Y así, sin más, lo despidieron.

Este buen hombre, tantos años trabajando, haciendo siempre lo mismo y para la misma empresa, se paró a pensar, y se le vino el mundo encima. Totalmente hundido se dijo a sí mismo:

– ¿Dónde voy ahora yo sin saber leer ni escribir y haciendo siempre lo mismo?

Al poco tiempo, cierto día recordó que cuando estaba en el prostíbulo, de vez en cuando arreglaba alguna cama que se había roto, alguna puerta que estaba descolgada y que se iba apañando medianamente, aunque no fuera su trabajo principal. Pensó que quizá podría dedicarse transitoriamente a esto, arreglar cosas a la gente del pueblo, hasta que encontrara un trabajo. Siguió dándole vueltas a sus posibilidades y vio que necesitaba hacer algunas compras porque no disponía de todas las herramientas.

Continuó pensando y planificando, y se acordó que en el pueblo no había ferretería, con lo que tenía que andar largos kilómetros hasta llegar a la ferretería más cercana, situada en el vecino pueblo, que era algo más grande y disponía de más comercios. Se dirigió camino arriba hacia la ferretería y, una vez allí, explicó su situación al dependiente, el cual tomó buena nota de los planes del antiguo portero.

Poco a poco, al igual que en la ferretería, la gente del pueblo se iba enterando de que este señor iba andando a la ferretería de la localidad vecina. Se daba el caso de que muchos de los vecinos no tenían tiempo para ir al pueblo de al lado, donde había más comercios y negocios, a otros se les hacía pesado o no siempre tenían ganas. Y entonces algunos vecinos y conocidos le empezaron a proponer algún encargo para comprar alguna herramienta o incluso otros artículos en otros establecimientos. A cambio ellos le pagarían una propina por cada viaje que él hiciera.

Algunos meses después, el antiguo portero ya no sólo arreglaba aquello que los vecinos le pedían, sino que también recogía herramientas y otros artículos por encargo, ganando bastante dinero extra gracias a estos largos paseos. El boca a boca hizo que este hombre al cabo de unos cinco años creara la primera ferretería en su pueblo. Después de todo su trabajo y esfuerzo, se especializó en las reparaciones y el mantenimiento y su negocio empezó a prosperar a una velocidad de vértigo. Años más tarde su negocio se convirtió en el más importante del pequeño pueblo, atrayendo incluso a personas de otros pueblos cercanos.

El antiguo portero había pasado ya a ser conocido y llamado como el ferretero del pueblo. El hombre había incluso creado empleo y disponía de un empleado hacía algún tiempo, lo que le permitía moverse con libertad y acudir también a las casas de los vecinos a hacerles reparaciones. Ya no debía pasar todo el día en el taller y disponía de más tiempo.

Fue entonces, un día cualquiera, cuando el ferretero decidió donar parte del dinero que había acumulado para que se construyera una escuela infantil en su pueblo. Un acto de enorme generosidad, ante el cual el alcalde acudió a visitarle para agradecerle enormemente lo que había hecho, en nombre de todo el pueblo.

Construida la escuela, el alcalde programó un sencillo acto donde propuso al noble ferretero que firmara en el libro de honores, el cual se exhibiría en una vitrina en la escuela como reconocimiento de su labor, para que además de dar constancia de lo que había hecho, pudiera dejar su huella con unas palabras, que todos pudieran leer por siempre.

El hombre, se quedó parado, pensando por un momento, y le dijo:

– Agradezco enormemente que quiera que escriba unas palabras, pero yo no sé escribir… ¡soy analfabeto!

El alcalde, perplejo, le respondió con incredulidad:

– No me puedo creer lo que está diciendo. ¡Me pregunto qué sería usted si hubiera sabido leer y escribir con lo que ha liado en el pueblo con sus acciones!

El hombre, sin dudarlo por un momento, humildemente le respondió:

-Eso sí se lo puedo decir yo. Si hubiera sabido leer y escribir, sería portero de un prostíbulo.


¿Qué otra lección podemos tomar de esta historia? ¡Contáctenos!.

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¿Cómo aprovechar los reportes de ventas de AMDA en la estrategia del taller?

¿Cómo aprovechar los reportes de AMDA en la estrategia del taller?

Siempre he debatido el punto de que un taller especializado tiene muchas mayores posibilidades de prosperar que un taller de “mecánica general”, esto debido a que, a lo largo de los años las marcas han desarrollado diferentes tecnologías que varían entre sí y es demasiado ambicioso querer abarcar todas en un mismo taller lo cual lleva a talleres que ejecutan tareas en las cuales no tienen gran experiencia, insatisfacción de los clientes y baja en el trabajo por malas recomendaciones. Por otro lado está el enfoque de talleres que tienen especialidad en marcas, sistemas en específico o incluso modelos, los cuales si tienen una buena estrategia de atracción de clientes pueden tener un flujo de trabajo estable, la satisfacción total de sus clientes y ser recomendados en el trabajo específico que desarrollan con mayor calidad.

Hace poco platicaba con el dueño de un taller acerca de cómo elegir precisamente una especialidad y saber que enfoque tomar a la hora de capacitar a su personal, comprar o renovar herramienta e invertir en información técnica. Ahí surgió precisamente el comentario de los reportes mensuales de AMDA como fuente de información por lo cual considero importante compartir lo que hace esta asociación y lo importante que es la información que genera para los talleres y refaccionarias.

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AMDA son las siglas de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores que es una asociación encargada de regular el funcionamiento de las agencias del país, placas de traslado, algunas certificaciones, entre otras cosas. Dentro de la información que genera existen los reportes mensuales de ventas de vehículos ligeros y pesados los cuales son de gran importancia y a continuación les explico por qué.

Un vehículo automotor, en específico un automóvil particular, tiene una garantía de tiempo limitado de 2 a 3 años dentro de los cuales el dueño está obligado a llevarlo al taller de su distribuidor para cualquier servicio para conservarla, sin embargo, después de dos años, el propietario del vehículo empieza a buscar alternativas más económicas para dar servicio a su vehículo y aquí es donde esta información se vuelve relevante.

Verificando el histórico de esta información podemos conocer que vehículos fueron los más vendidos dos años antes y cuales estarán requiriendo servicios fuera de la agencia en fechas próximas, esta información nos ayudará a elegir capacitaciones, invertir en manuales e identificar refacciones para tener a la mano en caso de contar con una refaccionaria.

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Por último es importante estar al tanto de la información durante estos 2 – 3 años ya que cada vehículo tiene su talón de Aquiles y podemos identificar cuáles son los mantenimientos o reparaciones más significativas por modelo. Ya sea un modelo en específico con un problema declarado de suspensión u otro con uno de dirección podemos prepararnos con suficiente anticipación para atender las necesidades del mercado de servicio.

Consulta la información en www.amda.mx y define una estrategia a mediano plazo para tu taller. ¡Contáctenos!

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