Líquido de frenos

El líquido para frenos es un fluido que transmite fuerza desde el pedal hasta los cilindros de freno en cada rueda por medio de un sistema hidráulico que está sometido a una alta presión y temperatura. Este fluido es de gran importancia ya que si llegara a fallar comprometería la seguridad de todo el vehículo y sus ocupantes.

El líquido para frenos cuenta con diversas funciones en el sistema, dentro de las cuales están: transferir energía hidráulica, lubricar gomas y empaques, evitar la corrosión del sistema y evitar la ebullición o congelamiento del líquido en las líneas mediante la absorción del agua en el sistema.

Existen básicamente 4 especificaciones de líquido para frenos recomendadas para vehículos, DOT 3, DOT 4, DOT 5 y DOT 5.1, las cuales regula el departamento de transporte de Estados Unidos y se diferencian en el punto de ebullición del líquido y en su composición química.

Mientras que DOT 3 y DOT 4 y DOT 5.1 son fluidos hechos a base de glicol y cuentan con la propiedad de absorción de agua, la especificación DOT 5 está hecha a base de silicona y no cuenta con esta propiedad. La principal diferencia entre las especificaciones base glicol es el punto de ebullición, por lo que DOT 3 se considera para vehículos con frenos convencionales, DOT 4 para vehículos con frenos ABS y DOT 5.1 para vehículos de frenado de alto desempeño debido a que tiene una mayor resistencia a la temperatura, así como a la compresibilidad, por lo que se recomienda para vehículos ABS / ESP.

Especificación Frecuencia de cambio Composición Viscosidad cSt Punto de ebullición
DOT 3 1 año Éteres de glicol 1500 205 °C
DOT 4 2 años Éteres de glicol + boratos de ésteres 1800 230 °C
DOT 5 Silicona 260 °C
DOT 5.1 2 años Éteres de glicol + boratos de ésteres 900 270 °C

Hay que tener en cuenta que un líquido de frenos de buena calidad absorbe un 3% de agua en 20,000 km. o en un año, sin embargo, esta agua puede generar burbujas en el fluido por lo que es necesario cambiarlo cada 40,000 km. Con el fin de evitar que el punto de ebullición pueda llegar a caer por debajo de los 150 °C.

De igual manera es necesario verificar si existe algún cambio de color del líquido, ya que esto indica corrosión en el sistema y es necesario cambiarlo inmediatamente antes de generar problemas más graves.

Algunas características que debe de cumplir un buen líquido de frenos son:

  • Baja compresibilidad, para poder transferir la presión del cilindro maestro hasta los frenos de las ruedas de una manera efectiva.
  • Alto punto de ebullición “seco”, para poder resistir las condiciones de trabajo más extremas.
  • Un alto punto de ebullición “húmedo”, cuando el agua entra (high wet boiling point) para controlar la bajada del punto de ebullición “seco”.
  • Capacidad para absorber agua, hasta ciertos límites, sin perder sus prestaciones (anticorrosión, duración, entre otras).
  • Excelente capacidad anticorrosión para proteger todos los metales.
  • Perfecta compatibilidad con los cauchos y elastómeros del sistema.
  • Buenas propiedades lubricantes con las piezas móviles del sistema.
  • Viscosidad adecuada para garantizar el buen funcionamiento del sistema de frenos.

Dentro de las normas involucradas que especifican las características necesarias se encuentran:

  • SAE 1703 – Motor vehicle brake fluid.
  • FMVSS nº 116 DOT
  • ISO 4925 Clase 3

Recomendaciones de compra y uso:

Cuando tenga necesidad de cambiar el líquido para frenos se sugiere seguir las instrucciones y/o recomendaciones del fabricante del vehículo, y utilizar el tipo de líquido recomendado en el manual de su automóvil.

  • Evite que el líquido para frenos se contamine; el polvo, el agua y los productos derivados del petróleo pueden ocasionar fallas en el sistema de frenado, cuya reparación es costosa.
  • Este producto es tóxico: jamás lo deje al alcance de los niños.
  • Para evitar daños a la salud, al ambiente y a su automóvil, deseche el envase una vez que se haya terminado el líquido; nunca lo rellene con el mismo producto ni con cualquier otro.
  • Cuide que no se derrame el líquido sobre la pintura del vehículo, ya que puede dañarla, mancharla o decolorarla.
  • Nunca diluya o combine el líquido para frenos con agua: ello provoca la corrosión de las partes metálicas del automóvil.
  • La consistencia característica del líquido para frenos es viscosa, y no debe presentar arenillas ni sedimentos. Si observa alguna deficiencia, lo más recomendable es no utilizarlo.
  • No adquiera productos en comercios informales, ya que corre el riesgo de obtener alguno que ponga en peligro su integridad física o dañe su automóvil por no estar elaborado con los compuestos característicos que garantizan su correcto funcionamiento y durabilidad.
  • Verifique periódicamente el sistema de frenado de su automóvil, el nivel del líquido y las condiciones del sistema de frenos, así como la ausencia de fugas en el depósito o el deterioro de los sellos y las mangueras.
  • Cerciórese de que el recipiente que contiene el líquido esté provisto de una tapa removible, de preferencia con sello inviolable a prueba de adulteración, es decir, que se destruya cuando el recipiente se abra por primera vez. Si observa alguna alteración en el sellado, no adquiera el producto.

El cambio de líquido de frenos puede parecer un procedimiento sencillo, pero hay que tener cuidado al estar en contacto con este fluido ya que puede causar irritación en la piel, así como dañar la pintura del automóvil o las propiedades de las balatas. En el caso de vehículos con frenos ABS se recomienda llevarlo a un taller con equipo ya que se requiere un scanner para hacer movimiento de válvulas y poder purgarlo adecuadamente al ingresar el líquido nuevo.

En CARTEC contamos con técnicos capacitados que podrán asesorarlo acerca del fluido para frenos adecuado para su vehículo. Visitanos y comprueba porqué somos la mejor opción.

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