Diversificación del taller

Por Gustavo Huicochea Hernández. Reevo.

En las empresas de servicio automotriz estamos continuamente buscando nuevas formas de satisfacer las necesidades de los clientes, y una de ellas es encontrar todas las soluciones que requieren en un mismo lugar.

Si bien, es común que cuando el negocio empieza, se tercericen trabajos para los cuales no estamos capacitados o no contamos con el equipo adecuado, esto hace que se pierda el control sobre el servicio y se deje de ganar dinero. Conforme avanzamos se presenta la oportunidad de diversificar el negocio, pero ¿realmente es una buena idea? Veamos que debemos considerar.

Diversificar los servicios no es tomar reparaciones conforme vayan llegando, comprar equipo y herramienta para darles solución y agregarlos a los servicios ofrecidos una vez que se ha realizado uno.

La diversificación debe ser un proceso de crecimiento planeado, basado en las necesidades del cliente, competencias del personal, equipo y herramienta del taller, así como las instalaciones.

Lo primero que hay que conocer son los números. Conocer la capacidad de tu taller (instalada y operativa), permitirá saber si el negocio puede tener más servicios o esta nueva variedad solo se convertirá en un cuello de botella que perjudicará al negocio. Algunas preguntas que podrías plantear son:

  • ¿Mi negocio está generando lo que debe con los recursos actuales?
  • ¿Cuántos clientes recibo que solicitan los servicios que estoy pensando ofrecer?
  • ¿Cuánto se requiere de inversión y en cuánto tiempo lo recuperaré?

En segundo lugar, debemos conocer el mercado en el cual nos desenvolvemos y validar la necesidad de los clientes. En ocasiones, nos apresuramos al apostar por nuevos servicios basados en suposiciones, sin identificar las necesidades reales de los clientes. Algunas preguntas que podrías plantear son:

  • ¿Qué servicios requieren los clientes actuales?
  • ¿Cuáles están en sus posibilidades y estarían dispuestos a pagar?
  • ¿Ya cubren esta necesidad con alguien más?
  • ¿Estarían dispuestos a cambiar si nosotros lo ofreciéramos?
  • ¿La calidad y precio que ofreceríamos es la que se ajusta a sus necesidades?

Por último, una mirada hacia adentro nos dará la información necesaria para tomar una decisión acertada. Algunas preguntas que podrías plantear son:

  • ¿Qué equipo y herramientas se requieren?
  • ¿Cuáles de esas herramientas ya están en el taller?
  • ¿El personal está capacitado para hacer estas tareas?
  • ¿Debo desarrollar al personal antes de invertir?
  • ¿Puedo cubrir un nuevo puesto para atender el nuevo servicio?

Una empresa de servicio automotriz puede brindar tantos productos y servicios como requiera el dueño del vehículo, al final, esté buscará resolverlas en el mismo negocio o con otro. Sin embargo, debemos analizar si realmente es un negocio rentable, ya que podemos satisfacer las necesidades de un mercado muy pequeño a un alto costo.

En Reevo generamos información de su negocio y desarrollamos estrategias que nos permitirán diversificarlo de manera sostenible. Contáctenos.

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