¿Cómo cobrar un trabajo?

Por Gustavo Huicochea Hernández. Reevo.

En diversos foros de mecánica, hojalatería y pintura, es recurrente ver preguntas de cuánto cobrar por un trabajo. Definir el precio de los productos y servicios ofrecidos en nuestro taller puede llegar a ser algo complicado la primera vez que lo hacemos si no sabemos las consideraciones que debemos tomar en cuenta.

Una valoración errónea puede hacer que cobremos más de lo que un cliente estaría dispuesto a pagar o sienta justo, lo que generaría una inconformidad que probablemente evite que haga el servicio o no regrese nuevamente si lo llegara a aceptar. Caso contrario, si se cobra menos de lo que se requiere para cubrir los costos del servicio, el taller podría tener complicaciones para terminar el trabajo, con el flujo de efectivo, tiempos de entrega y la propia rentabilidad.

En muchas ocasiones el taller no tiene claro como valorar el trabajo y lo hace con base en la experiencia, compensando un trabajo con otro. Sin embargo, las variaciones podrían hacer sentir al cliente dudoso de la transparencia del cobro o si la carga de servicios empieza a cambiar, podría verse disminuida la rentabilidad del taller sin entender claramente porqué.

Para establecer los precios, debemos identificar todos los costos que intervienen en un producto o servicio como son: los costos fijos y variables del taller, gastos y el mercado.

¿Cuáles son los costos fijos?

Existen costos fijos que hacen funcionar tu taller. Dentro de los costos fijos están las nóminas, la renta del lugar, los servicios, la herramienta y equipo, entre otros. Estos costos fijos tienen que ser distribuidos entre la expectativa del número de horas de servicio del taller y ser incluidas en el costo de los servicios. De igual manera tendrán que considerarse los gastos indirectos como papelería, promociones de publicidad, eventos y activaciones, por lo que tendrá que asignarse un capital para estos y dividirlo entre la expectativa del número de horas de servicio del taller.

Costos variables

Los costos variables son aquellos que van directamente relacionados al trabajo realizado. La mano de obra, refacciones, materia prima y el valor proporcional a la hora de trabajo del taller.

La mano de obra variará su costo dependiendo del nivel técnico requerido para dar el servicio, sin embargo, este se le cobrará estándar al cliente y se ajustará de manera interna.

Por otro lado, el manejo de las refacciones y servicios internos o externos debe considerar el costo y un porcentaje adicional por logística que representará. Si el cliente insiste en llevar la refacción, deberá comprometerse de manera escrita a hacer la entrega previa a la fecha en que el servicio esté programado.

El cálculo para el costo de un servicio podría simplificarse bajo esta fórmula:

Número de horas de servicio(((Costos fijos+gastos)/(Expectativa de horas))+Hora de mano de obra)+(Refacciones o servicios+Manejo)

Considerando este cálculo tendremos un costo que estará cubriendo lo necesario para que el taller siga funcionando, sin embargo, además de este valor debemos considerar la ganancia del taller como negocio y cómo los dueños tendrán el retorno de su inversión en equipo y herramienta, infraestructura, capacitación, etc. Este cálculo puede agregarse como porcentaje al costo de hora de servicio.

Hemos desarrollado el costo base de nuestros servicios. Ahora debemos considerar el contexto del taller debido a que competimos frente a personas o talleres que pondrán en contraste nuestros servicios.

Un servicio puede establecer sus precios dependiendo de la competencia, el nivel de especialidad, el prestigio del taller, el perfil de sus clientes y el valor agregado a sus servicios.

¿Qué factores justifican un alto precio?

  • Certificaciones
  • El tipo de clientes a quien va dirigido
  • Especialidad
  • Exclusividad de marcas
  • Experiencia
  • Garantía extendida
  • Instalaciones
  • Servicios a domicilio
  • Servicios adicionales
  • Trabajos urgentes
  • Velocidad en el servicio

¿Qué factores justifican un bajo precio?

  • Atención al cliente deficiente
  • Competencia
  • Introducción en el mercado
  • Retrasos

Considera como estrategia fijar un precio prudente, ya que a mayor precio probablemente tengas menos clientes en un principio, lo que hará que te hagas de una buena reputación en más tiempo. De manera opuesta, si estableces un precio bajo para ganar más clientes tomará más tiempo recuperar la inversión realizada. Los precios por introducción son una buena estrategia para atraer clientes en un principio y posteriormente dar el precio estándar.

¿De qué manera fijaste los precios de tu taller? ¿Tu estrategia de fijación de precios está alineada con tu estrategia de marketing? ¿Crees que puede mejorar la estrategia que utilizaste?

En Reevo evaluamos tu estrategia de fijación de precios y te apoyamos para establecer la mejor opción para tu taller ¡Contáctenos!.

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¡Implemenando mejoras en empresas de servicio automotriz desde 2012!
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