Clima laboral

3 pilares para el clima laboral

Por Gustavo Huicochea Hernández. Reevo.

El clima laboral se suele definir como el medio ambiente físico y humano en el que se desarrolla el trabajo. Influye en la satisfacción del personal, la productividad y cultura de la empresa, por lo que, en los últimos años, ha cobrado mayor relevancia ya que logra ser un distintivo importante en las empresas más exitosas del mercado.

En algún momento todos hemos podido percibir ambientes de trabajo impersonales, con favoritismos, incompetencia por parte de los compañeros o simplemente apatía. Y es que, si bien muchos entienden que un clima laboral insano nos perjudica a todos, nos acostumbramos a trabajar y desarrollarnos en él, para al final promoverlo, ya que es la única forma de trabajar que conocemos.

Un clima laboral tóxico se relaciona con una falta de comprensión de 3 principios básicos en un entorno de trabajo, que si no se aplican terminan por distorsionar toda relación dentro de él.

Como principio debemos entender que la relación patrón – empleado parte de la necesidad de un intercambio, el patrón requiere trabajo que va a generar beneficios si es bien administrado y el empleado, a cambio, gozará parte de esos beneficios.

Una vez que hemos entendido lo anterior, el reto es mantener el compromiso. Y es que con el tiempo ambas partes entablamos relaciones de confort o confianza que exceden los límites y empezamos a promover apatía. Para evitar esto lo primero que debemos de fomentar en la organización es la responsabilidad.

Responsabilidad

Uno de los problemas más comunes es cuando un empleado se integra a la empresa sin cumplir con el perfil requerido, por lo que no trabaja de manera óptima ni genera los beneficios esperados. Debemos entender que cada parte de la organización está ahí por una razón y que la persona que cubre una posición debe cumplir con sus funciones de manera eficiente además de monitorear el desempeño de su equipo de trabajo si tuviera personal a cargo.

Si la persona no es competente para cumplir con sus funciones se generará un daño a todos, debido a que los demás tendrán que compensar el trabajo deficiente, lo que generará inconformidad y resentimiento.

“Aquí venimos a trabajar, no a hacer amigos”, pero si se puede ambos, ¡mejor!

El apoyo a colegas y subordinados es algo normal, pero también insano si caemos en cubrir los incumplimientos o hacer el trabajo de alguien más, ya que, estaremos descuidando nuestras propias actividades y promoviendo una forma de trabajar en donde todos se deben favores, cultura que terminará afectándonos a todos.

La administración debe de colocar a la persona correcta en el lugar correcto, capacitarla y asegurarse de que se haga responsable de sus actividades, poniendo en claro lo que se espera de ella. Posterior a esto es donde interviene la congruencia.

Congruencia

Debemos conocer qué tipo de persona tenemos en cada puesto y estar conscientes de sus cualidades para aprovecharlas y sus limitaciones para desarrollarlas. Sin embargo, necesitamos ser congruentes con lo que pedimos de cada persona.

“Si pagas plátanos tendrás changos” 🙉🍌🙊🐵

Todas las personas tienen capacidades diferentes y en un entorno laboral van directamente relacionadas con lo que pagamos por su trabajo. Si tenemos puestos de bajo perfil, no esperemos gran proactividad y compromiso, por el contrario, si tenemos personas preparadas no esperemos que acepten cualquier decisión sin poner en duda lo que decimos.

“Si patrón, lo que usted diga”

Si bien puede parecer que las personas más “dóciles” son las que más aportan, no es así para todos los puestos. Mientras que algunos acostumbran a consentir decisiones ajenas buscando no tomar ninguna responsabilidad, otros quieren aportar con base en sus conocimientos y en ocasiones esto puede generar conflicto.

Ten en cuenta dónde requieres gente que aporte ideas y soluciones o donde requieres conocimientos limitados y más acción, ya que, cuando a una persona se le pide algo contrario a su formación o criterio, se generará un ambiente tenso, de agotamiento y frustración, además de improductividad.

Es necesario respetar las opiniones de los demás y si se encuentran en puestos de responsabilidad debemos entender que exponer su criterio es parte del trabajo para el cuál se contrataron. Someter estas opiniones promoverá una cultura de poca aportación en donde el dueño siempre sea quien tome las decisiones, sin ninguna retroalimentación.

Respeto

Los trabajadores tienen un horario, funciones y responsabilidades que se le presentaron al principio de la relación laboral, cualquier actividad extra debería ser consultada y hasta negociada. Si bien, se espera compromiso, actividades como lavar los trastes, lavar el baño y hacer mandados pudiera bajar la productividad y causar inconformidad que se hará presente de manera discreta hasta que sea demasiado tarde.

“Tu mala administración no es mi urgencia”

Por últimos, la administración es parte crucial de los resultados de la empresa, sin embargo, una mala administración puede hacer que se requiera trabajar más y después de hora. Esto impacta en la conformidad de los empleados que trabajan por horario, si no se administra bien, no tendrían que quedarse mayor tiempo, ya que es trabajo de los mandos medios hacer un uso correcto de los recursos a su disposición.

Un clima laboral saludable parte de principios básicos como los que acabamos de mencionar, con los cuales, la relación laboral se mantendrá sobre cimientos firmes que permitirán que otras estrategias como convivencias, planes de metas y recompensas puedan funcionar y aportar al desarrollo de la empresa en un nivel más grande.

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